Estoy muerta en vida...ya no quedan más lágrimas que derramar, de un rato para otro este mundo cruel se ha transformado en un hoyo y no veo nada más que la punta de mi nariz, hace frío, y mis manos están mojadas...
Ayer estaba esperanzada, llena de vida...esperando los botes que debían llegar desde San Antonio desde donde debía llegar mi viejo, nos íbamos a comprar un living nuevo con el dinero que ganaría, porque este ya está roto...
La noticia la trajo la Sra. Inés, que posiblemente los botes habían desaparecido, y que todos los tripulantes estaban muertos..rogué a Dios que me dejara al mío con vida, pero anoche se confirmó la noticia...sólo alcanzamos a estar un año casados, el mejor año de mi vida, y si algo tengo que agradecer a ese dios que me lo quita hoy, es haber conocido al amor de mi vida, haber estado en sus brazos, y saboreado su piel...sólo un año en el que fui feliz de verdad. Pero he despertado, y me encontré con la más cruda realidad, quedé sola...ni siquiera un hijo me queda de él!!!, no tengo fuerzas para levantarme...la camilla de este hospital está cómoda...si, los vecinos me trajeron cuando me dio el ataque de histeria en el muelle...Odio lo que me dio comida por tanto tiempo y ahora me quita la felicidad, la mar es un gigante muy poderoso que domina nuestras vidas.
No quiero nada más que retroceder el tiempo y ser feliz... ojalá el doctor me dejara morir, ya no hay por qué vivir...
Mi cuerpo perdió sus fuerzas, mi piel está pálida y mi cara demacrada asusta a los vecinos, que hablan bajito y me miran con lástima cuando me ven...pero he quedado sola, me vuelvo al norte, sólo queda un buen recuerdo de esta hermosa ciudad, que me enseñó la felicidad y el amor, recuerdos infinitos cuando paseaba por la costanera con mi viejo, y el viento jugaba con mi pelo mientras él me lo arreglaba en vano... Quizás algún día vuelva, quizás no. Pero nunca voy a olvidar que Lebu me dio los días más felices de mi vida....
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